El Día de George Washington, no el Día del Presidente

El tercer lunes de febrero ha llegado a conocerse, incorrectamente, como el Día del Presidente (o de los Presidentes). Sin embargo, éste no es un día para conmemorar a cada uno de los presidentes en la historia de nuestra nación. Al presidente que no use abrigo cuando hace frío no se le debería rendir homenaje de la misma forma que a aquel que, durante una tormenta de nieve, derrota a los mercenarios de Hesse (soldados alemanes a sueldo) que trabajaban para Gran Bretaña. Este es el día en el que conmemoramos al hombre que llevó a Estados Unidos a la victoria en la Guerra de Independencia, que fue instrumental en la creación de nuestra Constitución y cuyo carácter moldeó para siempre el Poder Ejecutivo. Celebramos a George Washington. Por eso es que es el Día del Cumpleaños de Washington – no un genérico Día del Presidente.

¿Qué es lo que hace de George Washington un gran presidente, digno de tal celebración y un ejemplo para el resto de los otros presidentes? En pocas palabras, él estaba comprometido con los principios de la fundación americana: Libertad, derechos naturales, igualdad, libertad religiosa, oportunidad económica, Estado de Derecho, constitucionalismo, autogobierno, independencia nacional.

Durante casi dos siglos, se conmemoró a Washington todos los días 22 de febrero. Según el catedrático Alvin Felzenberg, las tropas de Washington escogieron ese día durante la Guerra de Independencia para rendirle homenaje, especialmente por sus sorprendentes victorias sobre los mercenarios de Hesse en Trenton y sobre las tropas británicas en Princeton. Las celebraciones anuales continuaron durante y después de la presidencia de Washington, pero el Congreso no reconoció oficialmente el cumpleaños de Washington como feriado nacional hasta 1870.

El Congreso hizo de los lunes el día oficial para conmemorar figuras y acontecimientos nacionales con la Ley del Feriado en Lunes en 1968 (El día de Acción de Gracias y el 4 de julio son excepciones a la regla del lunes). La observancia del cumpleaños de Washington se cambió del 22 de febrero al tercer lunes en febrero. Contrario a lo que se cree popularmente, el Congreso jamás ha tomado acción alguna ni tampoco hay orden presidencial alguna que haya cambiado el “Cumpleaños de Washington” a “Día del Presidente”. La sección 6103 del Título 5, del Código Federal de Estados Unidos, sigue señalando aún el feriado federal legal como “Cumpleaños de Washington”. Sería fácil que el presidente Obama publicase una orden ejecutiva para que se cumpliera la ley y de paso recordaría a todos los americanos que George Washington no debe estar metido en el montón de todos los demás presidentes, sean buenos, malos o feos.

Si hay alguien en la historia americana (más aún, un presidente) que merece tener un día en el que se le conmemore, ese es George Washington. Henry Lee III, congresista por Virginia y colega de Washington, supo sintetizar mejor que nadie quién fue Washington al decir:

Primero en la guerra, primero en la paz y el primero en los corazones de sus compatriotas, fue insuperable en los momentos sencillos y perdurables de la vida privada. Piadoso, justo, humano, templado y sincero; constante, digno e imponente. Su ejemplo fue tan edificante para todos a su alrededor, como igual fueron los efectos de dicho ejemplo duradero… Correcto de principio a fin, el vicio se estremecía ante su presencia y la virtud siempre se sintió fomentada de su mano. La pureza de su carácter privado dio fulgor a sus virtudes públicas… Tal era el hombre por el que nuestra nación está de luto.

Tal es el hombre que nuestra nación conmemora en este fin de semana.

 

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