• The Heritage Network
    • Ampliar:
    • A
    • A
    • A
  • Donar
  • Hollywood y la opción escolar

     

    Hoy se estrena en los cines una nueva película que no podría ser más oportuna. El curso escolar está echando a andar y el sindicato de profesores de Chicago se acaba de convertir en el centro de la atención nacional al intimidar a dicha ciudad con el fin de hacer cumplir sus demandas, a costa de los estudiantes y los contribuyentes.

    Es el momento idóneo para una historia como la de Won’t Back Down (No retrocederé), protagonizada por Maggie Gyllenhaal y Viola Davis, interpretando a unas madres que no pueden soportar más el fracaso escolar.

    El personaje de Gyllenhaal es una madre soltera que defiende unas mejores oportunidades escolares para su hijo. Davis interpreta a una profesora de la escuela que quiere mejorarla. Se trata de una asociación crucial: padres y profesores trabajando juntos para crear un mejor futuro para los estudiantes. Aunque los sindicatos de profesores ya han denunciado la película, la experta en educación de la Fundación Heritage Lindsey Burke ha insistido en que criticar a los sindicatos  y criticar a los profesores no es lo mismo.

    Criticar a los sindicatos educativos por oponerse a la reforma no se debería confundir con criticar a los profesores…Los sindicatos han bloqueado reformas tales como la paga por desempeño y las escuelas concertadas…se han opuesto a la certificación del profesor alternativo que ayudaría a que los trabajadores en mitad de sus carreras profesionales entrasen en las aulas y han luchado firmemente contra la implementación de las opciones de elección escolar para los niños.

    En cambio, el mensaje de Won’t Back Down es el de facultar a los padres. En la película, los padres están intentando “tomar el mando” de la escuela, haciendo referencia a un tipo de ley denominado ley de acción paterna. Siete estados tienen alguna versión de esta ley, que otorga a los padres el poder de intervenir en las escuelas fallidas. Si una mayoría de padres de una escuela quieren reformarla, estas leyes les dan la opción, a menudo incluyendo el convertir la escuela en una escuela concertada así como cambiar el personal escolar.

    Las escuelas concertadas son normalmente operadas por organizaciones comunitarias sin ánimo de lucro, libres de las cargas reguladoras de las escuelas públicas. El analista de la Fundación Heritage Jason Richwine ha explicado que “Las concertadas tienen mayor libertad de acción para experimentar con distintos métodos de enseñanza, contenidos curriculares, procedimientos disciplinarios y niveles de involucración de los padres”. Por su parte, los padres han manifestado una muy elevada satisfacción con las escuelas concertadas.

    El estado de la educación pública es el idóneo para una reforma. Simplemente observe las tendencias de este año:

    El gasto por estudiante en la escuela pública está en su máximo histórico. A nivel nacional, el gasto promedio por alumno excede este año de los $11,400.

    Las puntuaciones en los exámenes de admisión universitaria están en los niveles más bajos de los últimos 40 años. Esto es sólo un indicador de dónde se halla el sistema educativo. Burke nos recuerda que “los índices de graduación se han mantenido inamovibles desde los años 70, el rendimiento en lectura y matemáticas no ha cambiado durante ese mismo período de tiempo y los estudiantes americanos aún se encuentran en un grupo intermedio comparados con sus coetáneos internacionales”.

    Los sindicatos de profesores están perdiendo afiliados. La Asociación Nacional de Educación estima que perderá 308,000 miembros en los próximos dos años.

    El respaldo a la opción escolar está en su máximo histórico. El 44% de los americanos está ya a favor de permitir que los dólares del contribuyente gastados en educación acompañen a los estudiantes, permitiéndoles elegir la asistencia a una escuela privada si así lo desean. Como informa Burke, “El apoyo a la opción escolar ha saltado 10 puntos porcentuales desde el año pasado, una señal de que la proliferación de opciones tales como los bonos, las cuentas de ahorro para educación y el aprendizaje online está creando una opción que está siendo muy bien recibida por las familias de todo el país”.

    Viola Davis, una de las protagonistas de Won’t Back Down, expresó recientemente un deseo compartido por muchísimos padres cuando le comentó a Jay Leno que:

    Soy madre. Y como madre, tengo una niña y sé que la única manera de la que ella va a alcanzar una parte del Sueño Americano es mediante la educación. Y de modo que si esa gran educación está en una escuela pública, voy a enviar a mi niña a la escuela pública. Si esa gran educación está en una escuela concertada, voy a enviar a mi niña a una escuela concertada. Y si está en una escuela privada, la enviaré a una escuela privada. Pienso que se trata de querer hacer lo mejor para tu hijo.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.

    Posted in Opinión