Cinco reformas pro mujer que Medio Oriente puede adoptar

Históricamente los movimientos pro derechos de la mujer han tenido mucho éxito en Estados Unidos. El reciente movimiento #MeToo, por ejemplo, despertó conciencia sobre el abuso que muchas mujeres experimentan y desencadenó un debate nacional muy útil. Al ver eso, es muy fácil perder de vista que las condiciones de muchas mujeres en otros lugares varían enormemente.

Miremos la región de Medio Oriente y el Norte de África (MENA), donde sus derechos humanos más básicos están severamente limitados y amenazados a diario. Ciertos países han hecho algunos progresos. Por ejemplo, en 2017, Arabia Saudita derogó las prohibiciones que impedían a las mujeres manejar y asistir a partidos de fútbol. Hace falta hacer más por mayor igualdad de derechos para todos. En Estados Unidos haríamos bien en no olvidar a esas mujeres y abogar en su nombre por mayores reformas.

Aquí les ofrecemos 5 reformas que los gobiernos de la región de Medio Oriente y el Norte de África podrían hacer (y que las feministas de Occidente harían bien en apoyar) en 2018:

1. Continuar derogando las leyes de “casarse con su violador”

Muchos países de la región MENA tienen disposiciones legales que permiten que los hombres acusados ​​o condenados por violación eviten el castigo. A menudo, las llamadas leyes de “casarse con su violador” generalmente establecen que no se procesará al violador si se casa con su víctima. Estas leyes no brindan protección a las víctimas de violación y en realidad empoderan al perpetrador.

Afortunadamente, la creciente presión interna está cambiando ese statu quo. Tan solo en 2017, Túnez, el Líbano y Jordania derogaron sus versiones de esa ley. Con suficiente presión, es posible que 2018 vea el final de las leyes de “casarse con su violador” en la región.

2. Proporcionar protección legal a las víctimas de violencia doméstica

Los índices de violencia doméstica que sufren las mujeres en la región MENA siguen siendo altos. Muchos países usan sus normativas legales y religiosas para justificar la violencia doméstica. Sin embargo, las naciones MENA lentamente están comenzando a reconocer los devastadores efectos de la violencia tanto para las mujeres como para sus familias y están aumentando las protecciones legales para las víctimas.

El Ministerio de la Mujer, la Familia y la Infancia de Túnez informa de que al menos el 60% de las mujeres tunecinas ha sufrido algún tipo de abuso doméstico. En 2017, el país aprobó una histórica ley que instituye medidas que previenen la violencia, protegen a los damnificados y castigan a los perpetradores. Dice, entre otras cosas, que los ciudadanos tienen derecho a notificar a la policía si presencian actos de violencia contra las mujeres, proporciona capacitación especial para la policía y faculta a profesionales como doctores y maestros para que hagan preguntas si sospechan abuso en el hogar.

3. Actualizar las leyes que excluyen a las mujeres de la fuerza laboral

Mientras hay economías en todo el mundo que continúan creciendo y siendo más prósperas y libres, muchas economías en la región MENA tienen dificultades. En parte se debe a la falta de participación de las mujeres en el mercado laboral. Las leyes que discriminan a las mujeres y los estigmas culturales que impiden su participación en la economía le cuestan a la región $575,000 millones anualmente, según un informe de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).

A pesar de estos entornos hostiles y la imposición de barreras para entrar a los mercados, las empresarias de esta región están desarrollando métodos innovadores para eludir las leyes discriminatorias y están encontrando formas creativas de hacer negocio. Los gobiernos de la región MENA pueden aprovechar esta oportunidad eliminando completamente las barreras legales que impiden que las mujeres trabajen.

4. Proporcionar protección legal a las madres y los derechos de la madre

Muchos países de la región MENA dan poca o ninguna protección legal a las madres que quieren la custodia de sus hijos, incluso en casos de abuso doméstico. A menudo, si una mujer desea divorciarse de su esposo, ella pierde la custodia de sus hijos. Además, si el padre muere, otro pariente varón, no la madre, a menudo obtiene la custodia de esos niños.

Hasta en países como Túnez, donde las leyes sobre el matrimonio y la familia son más avanzadas, a una mujer se le puede otorgar la custodia de sus hijos, pero el padre sigue siendo el tutor legal. Los gobiernos de la región MENA podrían servir mejor a las familias implementando reformas legales que protejan el derecho de una madre a sus hijos, especialmente en casos de abuso doméstico.

5. Suavizar las restricciones contra las mujeres que participan en la política

Las leyes prohibiendo que las mujeres trabajen para el gobierno constituyen un significativo impedimento para los derechos de la mujer y su avance en la región MENA. Países como Jordania, Emiratos Árabes Unidos y el Líbano han dado oportunidades a las mujeres para participar en la vida pública. Muchas mujeres de estas naciones forman parte de los parlamentos, gabinetes y sistemas judiciales.

Más recientemente, en diciembre de 2017, Catar nombró a cuatro mujeres para ser parte del Consejo de la Shura por primera vez en su historia. Esta decisión se tomó poco después de que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Catar nombrara a una mujer como vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores.

La región MENA tiene aún un largo camino por recorrer para lograr la igualdad de sexos, pero implementar estas reformas sería un buen punto de partida. No obstante, todo dependerá de los pueblos de la región MENA. El cambio a nivel interno es la única forma de garantizar resultados a largo plazo en la región.

Pero desde Estados Unidos podemos continuar luchando en su nombre. Si queremos ver avances en los derechos de la mujer, no debemos olvidar a las mujeres de la región de Medio Oriente y el Norte de África.

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