Cuatro formas en las que Irán desestabiliza Medio Oriente

El presidente Trump anunció el pasado viernes que Estados Unidos no recertificará el controvertido Plan Integral de Acción Conjunta (JPCOA) con Irán — más conocido como el “Acuerdo nuclear con Irán”.

El controvertido convenio ha estado en el punto de mira desde que el presidente Barack Obama lo firmó en 2015. Sus críticos dicen que el acuerdo no hace lo suficiente para impedir que Teherán desarrolle un arma nuclear, factor que amenaza la seguridad de toda la comunidad internacional.

Según la estrategia del presidente, las afrentas de Irán no se limitan a su programa nuclear. Por eso Trump incluyó a la necesidad de contrarrestar la agresión iraní como uno de los componentes de su estrategia de cuatro puntos.

La creciente influencia de Irán es una amenaza para la estabilidad regional y está perjudicando a los aliados de Estados Unidos. Desde que le levantaron las sanciones en 2016, Irán cuenta con mayor influencia financiera y económica que ha sabido usar para desestabilizar a muchos de sus vecinos.

1. Guerras proxy y sabotaje contra aliados de Estados Unidos 

Irán tiene un extenso historial respaldando grupos rebeldes y saboteando establecidos gobiernos regionales.

En Yemen, Irán busca debilitar la influencia saudita respaldando a los rebeldes hutíes contra las fuerzas sauditas y yemenitas, así como contra una fuerza expedicionaria liderada por Arabia Saudita. Los hutíes han atacado con armamento proporcionado por Irán navíos estadounidenses y de aliados de Estados Unidos en el Mar Rojo. Irán incluso amenazó con acciones militares contra Arabia Saudita.

2. Contrabando de armas y soldados

Irán ha sabido sacar ventaja en la lucha de Irak contra el Estado Islámico (EI) y la subsiguiente inestabilidad. En especial, la creación de infraestructuras de transporte y logística diseñadas para movilizar soldados y armamento vía Irak  para abastecer a sus fuerzas subsidiarias en Siria y el Líbano.

Irán está haciendo lo mismo en Yemen. Un oficial de Estados Unidos ya avisaba que Irán ha estado proporcionado un letal arsenal de armas a los rebeldes hutíes que se ha usado incluso contra navíos de aliados de Estados Unidos en el Mar Rojo.

Irán también ha reclutado miles de refugiados afganos y los ha desplegado como voluntarios armados para combatir al lado de las tropas del presidente Bashar al-Asad en Siria.

3. Se alinea con regímenes brutales

La guerra civil siria ha sido sangrienta y brutal. Más de medio millón de sirios han sido asesinados y millones han tenido que huir de sus hogares. El respaldo de Irán al presidente al-Asad es uno de los elementos clave para la supervivencia del gobierno sirio.

Irán ha enviado altos oficiales militares, ha desplegado centenares de soldados de la Guardia Revolucionaria y ha facilitado dinero, inteligencia, entrenamiento, comunicaciones y apoyo armamentístico a al-Asad -a pesar de sus enormes violaciones de derechos humanos.

Los aliados de Irán incluyen naciones hostiles como Rusia, que ha combatido junto a fuerzas iraníes y de al-Asad en Siria, al igual que Venezuela, país que sigue deshaciéndose bajo el mando de un gobierno corrupto y antioccidental.

El respaldo de Irán a la Autoridad Palestina ha fomentado un aumento en el terrorismo palestino y la confianza de que surja un Estado palestino unitario que reemplace a Israel.

4. Terrorismo patrocinado a nivel estatal

Uno de los peores males de Irán es su financiamiento del terrorismo. El Departamento de Estado americano lista a Irán como el país patrocinador de terrorismo Nº 1 — y con razón. Durante años, Irán ha prestado su respaldo a grupos antioccidentales como Hamás y Hizbolá, así como a organizaciones subsidiarias en Irak, Siria y Yemen, lo cual ha empeorado la situación de los conflictos regionales.

En la Franja de Gaza, Hamás lleva a cabo ataques periódicos contra Israel con armas financiadas por Irán y se ha beneficiado del  entrenamiento militar, también financiado por Irán.

En el Líbano, Hizbolá difunde noticias pro-iraníes, y ejecuta ataques en la frontera libanesa-israelí. También hay combatientes de Hizbolá en Siria, que Irán financia y que han tenido un papel importante apuntalando al régimen de Bashar al-Asad.

A Irán se le acusa de respaldar a los talibanes en Afganistán, cuya relación se formalizó a principios de 2014, y por negarse a castigar a altos miembros de al-Qaeda.

Prevenir que el régimen iraní obtenga capacidades nucleares es importante, pero ésa no es la única amenaza que Irán representa para la región.

La influencia iraní sigue en expansión y, en lugar de frenarla o de prevenirla, las cláusulas del acuerdo nuclear han hecho que sea más fácil para Irán tener influencia negativa y desestabilizar Medio Oriente.

Que el presidente Trump se haya negado a certificar el acuerdo podría marcar un punto de inflexión en la destructiva influencia de Irán.

 

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