El gasto federal concentrado en los 47 programas creadores de dependencia del gobierno, que incluyen ayudas para la vivienda, subsidios agrícolas y derechos a beneficios, constituyen ya más del 70.5% del total de los gastos federales desde 2010, según el Presupuesto Federal en Gráficos (2012) de la Fundación Heritage.
Esto supone el cuarto año consecutivo en el que ha subido el Índice de Dependencia del Gobierno, aumentando en cerca de un tercio (31.73%) en ese espacio de tiempo.
Como observa la analista de la Fundación Heritage Alison Acosta Fraser, directora del Instituto Roe de Estudios de Política Económica:
El Índice de Dependencia del Gobierno de 2012 de la Fundación Heritage halló que 63.7 millones de americanos recibían la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas (TANF), el Seguro Social o alguna ayuda para educación superior, lo que supone un aumento del 8% respecto al años anterior. Es muy probable que estas mismas personas recibieran otros beneficios federales, tales como Medicare o los cupones de comida. Por otro lado, el Wall Street Journal halló que en 2011, el 49% de los americanos vivía en un hogar en el que al menos un miembro de la familia recibía algún beneficio del gobierno.
Y luego están los 78 millones de personas de la generación de la posguerra que han empezado a entrar en la edad de jubilación. Además de reducirse el número de contribuyentes, se prevé que muchos de ellos sean substancial, si no totalmente, dependientes del Seguro Social y de Medicare, exacerbando aún más la crisis del gasto federal ya existente.
La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.





