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La definición de “liberalism” en Estados Unidos

Hay grandes problemas a la hora de traducir del inglés americano al español la palabra “liberalism”. En Estados Unidos, “liberalism” está hoy ligado a todo lo contrario de lo que significa “liberalismo” en español. Por eso, en Estados Unidos, cuando tildan a algún político de “liberal” (en inglés), en realidad lo que le quieren decir es “progresista” o -válgame Dios- “socialista”… y por tanto, el escándalo está servido.

El liberalismo es una ideología fundamentada en la libertad humana. El significado en español se define así: Doctrina política que postula la libertad individual y social en lo político y la iniciativa privada en lo económico y cultural, limitando en estos terrenos la intervención del Estado y de los poderes públicos” (DRAE). Hoy en Estados Unidos, para poder diferenciar esta palabra de la traducción progresista, se usa “conservador”, “conservadurismo”, o se usa el eufemismo “liberalismo en su sentido europeo”, o nos vemos en la obligación de agregar el adjetivo “clásico” y así marcar la diferencia con su prima anglosajona – pero no siempre sirve como aclaración.

El historiador del liberalismo Ralph Raico lo define así:

“Liberalismo clásico” es el término empleado para designar la ideología que defiende la propiedad privada, una economía de libre mercado no intervenida, el Estado de Derecho, garantías constitucionales de libertad religiosa, libertad de prensa y paz internacional fundamentada en el libre comercio.

Por el contrario, el “liberalism” en Estados Unidos describe la necesidad de un gobierno omnipresente, intervencionista y corrector de la actividad humana. Es lo que en Europa se denomina socialdemocracia y que en Estados Unidos cada día más se describe como progresismo.

Raico hace hincapié en que hasta principios del siglo XX, el “liberalism” se conocía simplemente como “liberalismo”. Ahora el calificativo “clásico” es cada vez más necesario, sobre todo en los países angloparlantes para que no queden dudas y no se asocie con la torcida definición del “liberalism”  tan extendida ahora en Estados Unidos y que describe “extensas interferencias en la propiedad privada y el mercado en nombre de alcanzar objetivos igualitarios”.

¿Cómo fue que “liberalism” se convirtió en algo totalmente contrario a lo que significaba hasta principios del siglo XX? El periodista y traductor cubano Adolfo Rivero Caro nos lo explica de forma clara y directa:

En Estados Unidos…la oposición entre “socialistas” y “liberales” se convierte en una oposición entre “liberales” y “conservadores”. El origen de este trastrueque conceptual está en la década de los 30. La palabra “socialista” nunca fue popular en Estados Unidos. El liberalismo, por el contrario, era un concepto prestigioso. De aquí que, al defender la política socialista del New Deal, Franklin Delano Roosevelt no la quisiera calificar como tal y prefiriera decir que era “liberal” porque el concepto de “liberalismo” había cambiado. Roosevelt era muy popular y consiguió imponer este trastrueque conceptual en Estados Unidos.

He oído a más de un angloparlante defensor del liberalismo clásico decir con tristeza que nunca se debió abandonar la pelea en defensa del verdadero significado de “liberal” en inglés. Pero se abandonó y ahora ya es tarde para lamentaciones. Es prácticamente irreversible.

Hay que reconocer que es todo un lío tratar de defender la idea de la libertad, sea en inglés o en español, porque la fractura ideológica del liberalismo entre más o menos Estado define la política de nuestros días. Por tanto, cuando lea textos y noticias políticas traducidas del inglés americano al español, siempre tenga en cuenta el lío semántico en el que nos han metido los políticos y recuerde que el liberalismo clásico propone menos Estado y más libertad individual. Quién diga lo contrario está hablando de todos los otros liberalismos, no del clásico.

 

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