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  • Preparándose para el huracán Sandy

    El huracán Sandy está azotando desde esta mañana la Costa Este y se espera que cause estragos entre millones de personas desde la costa central atlántica hasta Nueva Inglaterra. Nuestros pensamientos y oraciones están con los afectados por la tormenta. Les pedimos que tengan cuidado y se mantengan en lugar seguro.

    Debido a la aparición de Sandy a estas alturas del mes de octubre, la confluencia de múltiples factores podría hacer de este huracán la tormenta del siglo. Concretamente, con una corriente de aire frío moviéndose hacia el este y el sur desde Canadá junto con la luna llena del fin de semana, la marejada ciclónica podría ser muchísimo mayor de lo normal y después de que toque tierra, la tormenta de podría transformar en una ventisca de nieve y hielo.

    Eso significa que el huracán Sandy conlleva tres posibles problemas distintos: inundaciones en las áreas costeras y en los lugares a nivel del mar, daños causados por el viento y una gran probabilidad de cortes en el suministro eléctrico en la zona noreste del país.

    Aunque la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) teóricamente dirigirá las iniciativas de respuesta y rescate, la realidad es que las compañías eléctricas, los gobiernos locales y las organizaciones comunitarias serán el centro de la mayoría de las actividades de respuesta y rescate. La FEMA no puede devolver el suministro de luz y no limpia de nieve las carreteras: esta agencia simplemente paga parte de estas cosas tras sucesos como este.

    Así que si Ud. vive en algún lugar entre Carolina del Norte y Maine, aquí tiene algunos consejos prácticos:

    1. Mire, escuche o siga las actualizaciones del servicio meteorológico sobre el huracán Sandy para mantenerse al tanto de la última trayectoria conocida y de los avisos de evacuación forzosa que se hayan emitido.

    2. Asegúrese de que tiene un buen suministro de agua y de alimentos secos para poder mantener alimentados a Ud. y su familia durante varios días. Si se queda sin suministro eléctrico, abra lo menos posible el frigorífico para mantener frío el aire de su interior.

    3. Tenga disponibles una radio y linternas con baterías de reserva de modo que pueda estar al tanto de los intentos de rescate.

    4. Localice el centro de refugio para emergencias o el punto de evacuación más cercano en caso de que necesite abandonar su hogar.

    5. Mantenga su teléfono celular enchufado al cargador y utilícelo de forma inteligente si se va el suministro eléctrico.

    6. Llene de combustible su auto y recipientes extra, pues los cortes en el suministro eléctrico y los escombros podrían limitar la cantidad de combustible disponible en las estaciones de servicio tras el paso de la tormenta.

    7. Por último, asegúrese de que tiene todas sus medicinas en un kit de viaje (y un refrigerador con hielo preparado para las mismas en caso de que se vaya el suministro de luz) de modo que pueda Ud. salir rápidamente y sin poner en riesgo su salud.

    Estar preparado para lo peor le garantiza que no se convierte en una carga innecesaria para los servicios de respuesta inmediata y les permite a estos centrarse en las personas vulnerables. La Cruz Roja Americana y la página web Ready.gov del gobierno federal ofrecen buenos consejos e información acerca de los desastres, incluido las medidas que puede Ud. tomar para confeccionar su propio kit de preparación frente a las emergencias.

    Recuerde también que en momentos de crisis, las organizaciones religiosas y las comunitarias están situadas de modo excepcional para poder proveer de atención tras un desastre. Huracanes tales como Katrina en 2005 e Irene el año pasado les recuerdan a los americanos la importancia de los servicios de respuesta inmediata y otros de índole parecida a la hora de ofrecer ayuda y atención sobre el terreno.

    Los analistas de la Fundación Heritage James Jay Carafano y Jennifer Marshall han comentado que los americanos se pueden preparar mucho mejor para afrontar los desastres elaborando mejores programas individuales, forjando una cultura de la preparación y contribuyendo a unas comunidades resistentes y autosuficientes:

    En la mayoría de desastres, las primeras horas y días son críticos, especialmente las primeras 72 horas. Durante ese período, se deben tratar las enfermedades y lesiones que suponen un riesgo para la vida de forma inmediata y se debe proporcionar refugio y agua…Además, se deben restituir o reemplazar los servicios y las infraestructuras básicas de modo que la asistencia de emergencias pueda llegar con rapidez a las personas que más lo necesitan. Debido a que es difícil desplegar los servicios de asistencia durante esos momentos, las respuestas más efectivas llegan de parte quienes están más próximos al lugar.

    El año pasado, mientras muchas personas se enfrentaban a las inundaciones en el noreste de Pensilvania a causa de Irene y de la tormenta tropical Lee, las organizaciones caritativas privadas y las empresas locales proporcionaron un torrente de alimentos, muebles y asistencia para la reparación de los hogares afectados. Y aunque estas historias raras veces llegan a los titulares de las noticias, lo mismo ocurrió cuando unos mortíferos tornados asolaron las comunidades del sureste de Misuri también el año pasado.

    Ahora, con Sandy azotando tanto a pequeños pueblos como a grandes ciudades de la Costa Este, los americanos deben unirse para ayudar a la familia, a los amigos y a los vecinos una vez más.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.

     

    Posted in Actualidad, Análisis, Campana de Heritage, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Opinión, Seguridad, Sociedad civil