Las cuentas gratuitas, en su momento consideradas como algo común y corriente, se están volviendo cada vez más escasas a medida que los enormes costos de las nuevas regulaciones se van notando en los resultados finales de los bancos.
Según el recientemente publicado Estudio de Cuentas Gratuitas de 2012 de Bankrate, Inc., una publicación de información financiera, sólo el 39% de los bancos continúa ofreciendo cuentas gratuitas, un fuerte descenso desde el 76% de los bancos que ofrecía cuentas gratuitas en 2009, antes de la promulgación de la gigantesca ley de regulación financiera Dodd-Frank.
El estudio de Bankrate, que analizó alrededor de 500 cuentas gratuitas, también encontró que el promedio del saldo mínimo requerido para evitar pagar una cuota mensual subió un 23% el año pasado, hasta los $723.02 para las cuentas que no generan intereses.
El salto en las cuotas de servicio no resulta sorprendente, pues las nuevas regulaciones les cuestan a los bancos miles de millones de dólares cada año. La culpa la tienen las regulaciones que incluyen restricciones sobre las cuotas por descubiertos y por los controles del precio de las cuotas que los bancos tienen permitido cargar a los comercios minoristas por gestionar las transacciones con tarjetas de débito. La avalancha de cientos de regulaciones más debidas a la ley Dodd-Frank también está teniendo su costo. Y dichos costos se tienen que compensar de alguna manera.
Según Bankrate, casi todas las cuotas de las cuentas estudiadas se han incrementado, algunas con una subida del 25% o incluso más. Para las cuentas corrientes que devengan intereses, el promedio del saldo mínimo necesario para no tener que pagar cuotas se ha duplicado en los dos últimos años, hasta los $6,117.80, mientras que el promedio de la cuota de servicio mensual ha subido a los $14.75.
Las cargas por descubiertos y las cuotas aplicadas al consumidor por utilizar cajeros automáticos de una red distinta a la de su banco también se han incrementado. El uso de un cajero automático de otra red cuesta ahora un promedio de $4.07 por operación.
Aunque se ha vendido como “favorable para el consumidor”, la ley Dodd-Frank y otras regulaciones de los servicios financieros en realidad les están costando dinero a los consumidores. La pérdida de las cuentas gratuitas es sólo uno más de los muchos problemas causados por esta regulación tan mal concebida.
La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.





