La historia de la Revolución Americana

Sin lugar a dudas, la Revolución Americana puede equipararse a la historia de David y Goliat. ¿Cuáles son las posibilidades de que un heterogéneo grupo de milicias coloniales, compuestas de granjeros, comerciantes y clérigos derrotara a las fuerzas armadas más poderosas del mundo? Pues en su lucha por la independencia contra Gran Bretaña, los americanos hicieron justamente eso.

Aunque la palabra revolución hoy en día tiene tintes comunistoides y describe en general movimientos políticos marxistas, no hay nada más alejado de esa definición que la Revolución Americana.La causa revolucionaria no fue para umponer una tiranía sino para establecer una república libre y democrática gobernada por el pueblo soberano.

Antes de 1776, Estados Unidos no existía. Eran 13 colonias británicas de orgullosos súbditos de su majestad Jorge III. Pero aunque los colonos americanos fuesen muy leales, no tenían los mismos derechos que los ingleses de Inglaterra a pesar de tener que pagar altos impuestos por el privilegio de pertenecer a la Corona. Eso fue creando un resentimiento que finalmente acabó desembocando en un rompimiento irreversible.

El problema ya se había empezado a gestar en la década de 1760, cuando Gran Bretaña comenzó a imponer nuevos impuestos a los colonos americanos que, justo hasta entonces, habían permanecido mayormente libres para gobernar sus propios asuntos. Los americanos, que no tenían derecho al voto para elegir a miembros del Parlamento británico, se oponían a la idea de tener que pagar impuestos sin su consentimiento. “¡No a los impuestos sin representación!” fue un popular grito de protesta en esa época.

Los colonos americanos respondieron con actos de desobediencia civil, tales como el famoso Motín del Té (1773), en el que arrojaron al mar los cargamentos de té de unos barcos británicos atracados en el puerto de Boston. En un intento de castigar a los americanos y de reafirmar su control sobre las colonias, el Parlamento británico ordenó la ocupación militar de Massachusetts y acuarteló tropas en los hogares de los colonos.

La tensión en las relaciones llevó a los Fundadores a plantearse seriamente la perspectiva de fundar una nueva nación sobre la base de los derechos naturales y del gobierno por consentimiento. El 19 de Abril de 1775, las batallas de Lexington y Concord marcaron el comienzo de la guerra. La noticia pronto se difundió por las 13 colonias y para el siguiente verano, los americanos ya estaban enfrascados en una guerra total contra Gran Bretaña. Así empezó un enfrentamiento histórico, con pocas posibilidades de triunfo para el bando americano.

Después de más de un año de luchas contra los británicos, los americanos declararon formalmente su independencia el 4 de Julio de 1776. Pero la guerra no acabó con la Declaración sino que se intensificó. El Ejército Continental, comandado por el general George Washington, libraría otros cinco durísimos años de guerra para asegurar la independencia de la nueva nación.

No fue fácil; la taera rayaba en lo imposible con pocas tropas y aún menos dinero. Los contratiempos fueron muchos y las victorias, escasas. A la exitosa expulsión de los británicos de Massachusetts le siguieron pérdidas estratégicas por todo Nueva York y Nueva Jersey. El punto de inflexión llegó el 7 de octubre de 1777, con la victoria americana en la batalla de Saratoga. Cuatro largos años más tarde, tras la entrada en la guerra de franceses, españoles y holandeses luchando del lado americanos, los británicos sacarían la bandera blanca de la rendición en la batalla de Yorktown, Virginia. El teniente general británico Lord Cornwallis se rendiría ante la brillante estrategia militar del general Washington el 19 de octubre de 1781.

La anhelada paz y la merecida independencia llegarían finalmente en 1783 con el Tratado de París dando formalmente fin al período bélico de la Revolución Americana. Muchísimos colonos perdieron la vida en la guerra antes de que, en su lucha por la independencia, los americanos lograran imponerse y pusieran al mundo patas arriba con su hazaña. Aún pasarían cuatro años más para el establecimiento de la Constitución de Estados Unidos en 1787. Y pasarían seis años desde el fin de la guerra para que el general Washington se convirtiera en el primer presidente de la nueva república en 1789.

Cronología

 1773 – El Motín del Té (Boston Tea Party): Un grupo de colonos americanos, muchos de ellos disfrazados de indios, sube a los barcos británicos y tiran al mar 342 cajas de té en el puerto de Boston. Capitaneados por Samuel Adams, habían rehusado comprar té inglés como protesta por la violación de verse forzados a pagar impuestos sin tener representación en el Parlamento británico.

1775 – La cabalgada de Paul Revere: Con las tensiones en aumento y con la Guerra de Independencia fraguándose, el patriota americano Paul Revere cabalga desde Boston hasta Concord para alertar a las zonas rurales de que se aproximan soldados británicos. Aunque una patrulla británica lo captura por el camino, Revere es liberado a tiempo para seguir alertando a sus compatriotas.

1775 – Batalla de Lexington: Esta pequeña batalla, entre 70 miembros de las milicias coloniales y alrededor de 700 soldados británicos, es el primer enfrentamiento militar de la Revolución Americana. El poeta Ralph Waldo Emerson describió el primer disparo efectuado por los Patriotas como el “disparo que se oyó en todo el mundo”.

1776 – La Declaración de Independencia: El Congreso Continental declara formalmente la independencia respecto a Gran Bretaña el día 4 de julio. Escrita por Thomas Jefferson, la Declaración de Independencia no sólo defiende el punto de vista de la soberanía sino que permanece como la sublime proclama del propósito de la existencia de Estados Unidos.

1776 – Washington cruza el río Delaware: En una audaz maniobra en la frígida Navidad de aquel año, el general George Washington cruza el el río Delaware y ataca el campamento británico en Trenton, Nueva Jersey, donde captura a 1,000 soldados enemigos. Esta victoria, que llegó tras una serie de derrotas, permitió a Washington retomar la iniciativa.

1781 – Ratificación de los Artículos de Confederación: Las trece ex-colonias acuerdan su adhesión a los Artículos de Confederación. Este documento fue como una primera constitución para Estados Unidos. En 1783, hacia el final de la Guerra de Indepedencia, era patentemente obvio para la mayoría de estados que los Artículos habían fracasado en su aplicación y que se necesitaba un nuevo marco legal que garantizase la libertad y el Estado de Derecho.

1781 – Rendición británica en Yorktown: Tras la batalla de Yorktown, el eniente general británico Lord Cornwallis rinde su ejército ante el general Washington, dando fin de forma efectiva a la Revolución Americana.

1783 – Firma del Tratado de Paris: La Guerra de Independencia llega formalmente a su fin con la ratificación del Tratado de París. Fue firmado entre representantes del rey Jorge III y diplomáticos de Estados Unidos reconociendo oficialmente la independencia de las 13 colonias como estados soberanos e independientes de la Corona británica.

1787 – La Convención Constitucional: A la luz de las fallas de los Artículos de Confederación, fue necesario organizar en Filadelfia una convención durante el verano de 1787 para redactar una nueva Constitución. John Adams declaró posteriormente que los tres meses y medio que duró la convención fueron “la más grande iniciativa de deliberación nacional que el mundo haya visto jamás”.

1787 – Constitución de Estados Unidos: Se firma la Constitución de Estados Unidos y se envía al Congreso Continental que a su vez la envía a los 13 estados para su ratificación.

1787 – El Federalista: Alexander Hamilton y James Madison (con ayuda de John Jay) publican 85 ensayos para convencer a los neoyorquinos de la importancia de ratificar la nueva Constitución. Thomas Jefferson denominaría esos ensayos como “el mejor comentario escrito sobre los principios del gobierno”.

1789 – Las primeras elecciones presidenciales: George Washington es elegido para ser el primer presidente de Estados Unidos. John Adams es elegido vicepresidente. Washington sigue siendo el único presidente elegido de forma unánime por los electores presidenciales y es la figura sobre la que se modela el rol presidencial.

1791 – La Carta de Derechos: Las 10 primeras enmiendas a la Constitución se conocen como la Carta de Derechos. Entran en vigor tras su ratificación por tres cuartas partes de los estados. Su autor fue Jaames Madison y se pusieron por escrito para garantizar los derechos individuales sobreentendidos pero no explícitamente especificados en la Constitución y para limitar el poder del Estado sobre los ciudadanos.

1796 – Washington deja el cargo de presidente: A la conclusión de su segundo mandato, George Washington, el gran líder de la Revolución Americana convertido en presidente por unanimidad, decide no buscar un tercer mandato y renunciar al poder, siendo así  el primero en los anales de la historia moderna

 

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Este artículo pertenece a la serie Principios Fundacionales