James Madison: Padre de la Constitución

 James Madison está considerado generalmente como el Padre de la Constitución de Estados Unidos. Ningún otro delegado estaba mejor preparado para la Convención Constitucional de 1787 y ninguno contribuyó más que Madison a dar forma a las ideas y al perfil del documento o a explicar su significado. Como Winston Churchill, Madison fue uno de esos raros individuos que pueden ser tanto un académico como un estadista. Pues Madison no fue sólo el principal teórico político de la época fundacional, sino que también sirvió al país como legislador del estado de Virginia, congresista, secretario de Estado y, de manera muy notable, como cuarto presidente de Estados Unidos.

James Madison nació en 1751 en Virginia. Con 18 años, entró en la Facultad de Nueva Jersey, hoy Universidad de Princeton, donde estudió a los clásicos, historia, filosofía moral, política y derecho.

Tras servir en la Cámara de Delegados de Virginia, acudió a la Convención de Annapolis de 1786, precursora de la Convención Constitucional. Poco después comenzó a prepararse para la Convención Constitucional, que se  iba a celebrar en Filadelfia al verano siguiente, revisando textos antiguos y modernos para comprender mejor lo que implica un gobierno popular estable y efectivo.

Gracias a su preparación, Madison fue capaz de tomar las riendas en la formulación de la agenda de la convención. Su “Plan Virginia”, que pedía un gobierno central más fuerte y un Congreso con dos cámaras, se convirtió en la base de las discusiones y debates subsiguientes en la Convención y estableció los fundamentos de la Constitución de 1787. La vasta colección de notas de Madison sobre los procedimientos de la convención sigue siendo el principal archivo para estudiar los discursos y debates de aquellas propicias reuniones.

Durante los debates de ratificación por parte de Nueva York, colaboró con Alexander Hamilton y John Jay en una serie de ensayos como respaldo a la propuesta de Constitución. La combinación de sus iniciativas dio como resultado El Federalista, que está generalmente considerado como la exposición definitiva de los principios del republicanismo americano.

A finales de las décadas de 1780 y 1790, Madison trabajó durante cuatro mandatos en la Cámara de Representantes, tiempo durante el cual introdujo una serie de enmiendas constitucionales que formaría la base de la Carta de Derechos. A continuación, Madison ocupó el cargo de secretario de Estado con el presidente Thomas Jefferson, antes de sucederlo en el cargo que desempeñaría durante dos mandatos.

Durante sus últimos años, Madison, para entonces “el último de los fundadores” que permanecía en la escena pública americana, se dedicó a explicar y defender el legado y los principios de la Fundación. Madison estaba particularmente preocupado por un creciente movimiento que afirmaba que los estados podían separarse del país. Madison reafirmó la posición de los Fundadores de que los estados no tienen poder constitucional para la secesión.

El último escrito público de Madison (el “consejo para mi país”, el más cercano a su corazón y el más profundo en sus convicciones) trataba de que la unión americana debe ser apreciada y perpetuada. Madison falleció en la mañana del 28 de junio de 1836, a la edad de 85 años.

 

© Heritage.org (Versión en inglés) | © Libertad.org (Versión en español)

Este artículo pertenece a la serie Principios Fundacionales

 

Otros artículos de

Colleen Sheehan