Esclavitud o Independencia

La esclavitud y su comercio no eran un mal exclusivo de Estados Unidos. Ha existido durante miles de años y hace parte de la historia de la humanidad. No es exclusiva de una raza o grupo en particular. Esta plaga ha estado con nostros desde siempre porque hace parte de la naturaleza humana y sus oscuras tendencias de ejercer poder sobre otros congéneres. Sigue existiendo en diferentes formas hasta hoy en día y, aunque está completamente deslegitimada como institución, es difícil lograr su total erradicación.

La continuación de esta práctica en el nuevo Estados Unidos después de declarar la independencia plantea algunas cuestiones muy serias acerca de la dedicación del país a los principios de igualdad y libertad. De hecho, hay quienes rechazan la totalidad de la Fundación a causa del fracaso para abolir la esclavitud directamente en 1776. ¿Cómo podemos entonces conciliar la existencia de la esclavitud en un país que proclamaba que todos los hombres son creados libres e iguales?

Los principios fundacionales de Estados Unidos se oponen a la esclavitud y la discriminación racial, sin ambigüedades y de forma resoluta. Cuando la Declaración de Independencia dice que todos los hombres son creados iguales, todos los seres humanos sin tener en cuenta el color de la piel (es más, ni la religión ni el sexo) están incluidos en esa afirmación. Todos los Fundadores reconocían que la esclavitud contradecía ostensiblemente la dedicación de Estados Unidos a la libertad y la igualdad de derechos. Y en incontables escritos, tanto públicos como privados, dejaron claro que encontraban aborrecible la esclavitud  y que deseaban que fuera erradicada.Pero del dicho al hecho, hay mucho trecho.

A la hora de la hora, a los Fundadores no les quedó más remedio que reconocer que si querían que su nuevo país sobreviviese, tendrían que formar una unión fuerte y que los estados del Sur nunca aceptarían una declaración o ratificarían una constitución que aboliese la esclavitud en ese momento. Por tanto, los Fundadores se tuvieron que abstener de abolir inmediatamente la esclavitud. Era esclavitud o independencia. Este compromiso permitió la supervivencia de la unión. Pero también estableció las bases que ponían en marcha la definitiva erradicación de la esclavitud.

En realidad, los Fundadores tomaron muchas medidas importantes para socavar la esclavitud, poner barreras a su expansión y eliminarla en ciertos lugares. La Ordenanza del Noroeste, una de las primerísimas leyes del Congreso, prohibía la esclavitud y el comercio de esclavos en el primer territorio de Estados Unidos. La palabra “esclavitud” nunca se usa en la Constitución y en todo el documento se refiere a los esclavos como personas para enfatizar su humanidad. El presidente Thomas Jefferson firmó el 1 de Enero de 1808 una prohibición nacional para la importación de esclavos, al día siguiente de que expirara la prohibición de veinte años para el comercio de esclavos presente en la Constitución. La oposición a la esclavitud no se limitó  al gobierno federal. Para 1821, la esclavitud había sido totalmente abolida en la mitad de los estados de la unión. Por supuesto, la cuestión de la esclavitud se resolvió finalmente mediante la sangrienta Guerra Civil y fue abolida de manera formal en 1865 con la ratificación de la Décimotercera Enmienda a la Constitución.

En un intento desesperado por desacreditar los principios de la Fundación, habrá quien señale que los propios Fundadores tenían esclavos. Pero no todos los Fundads tuvieron esclavos. Por ejemplo, Alexander Hamilton y John Adams jamás poseyeron esclavos. Benjamin Franklin fundó la Sociedad de Pensilvania para Promover la Abolición de la Esclavitud. Y luego está George Washington, que estableció disposiciones en su testamento para liberar a sus esclavos.

Sin embargo, hubo algunos Fundadores, como Thomas Jefferson y James Madison que no liberaron a sus esclavos. Su fracaso a la hora de hacerlo es testimonio del lado más oscuro de la naturaleza humana y de los beneficios derivados del trabajo de los esclavos: incluso aquellos más dedicados a la igualdad fueron incapaces, a título personal, de deshacerse de esta perversa institución. Quizá el modo adecuado de abordar la cuestión de la esclavitud y los Fundadores no es centrarse solo en su vida privada, sino más bien en sus actos políticos como estadistas en favor de la abolición de la esclavitud.

Poco a poco el apoyo a la abolición de esta infame institución se fue extendiendo por el territorio y se consiguió su erradicación. Pasarían casi 100 años para lograrlo oficialmente y al costo de una cruenta guerra civil. La Declaración de Independencia y  la Constitución fueron clave para conseguir semejante triunfo.

© Heritage.org (Versión en inglés) | © Libertad.org (Versión en español)

Este artículo pertenece a la serie Principios Fundacionales

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Dr. Matthew Spalding