Los Fundadores de Estados Unidos

La historia de las ideas gira especialmente en torno a ciertos nodos vitales de actividad humana concentrada. Estos nodos cobran vida en grupos de personas (círculos, salones, sociedades de debate, partidos políticos, escuelas y universidades) y no simplemente en las mentes y palabras de genios solitarios. Así es como hablamos en plural de los Fundadores de Estados Unidos o de los redactores de la Constitución. Sin duda, había genios singulares en esos grupos que merecen reconocimiento en biografías individuales. Pero también es importante pensar en el grupo como un todo, un grupo que encarna el círculo más amplio del discurso: un círculo que fue capaz de sustentar ideas notablemente sabias sobre la naturaleza de la sociedad política y sin las cuales las cosas que celebramos como americanos probablemente nunca habrían sucedido.

También es importante recordar que, aunque a menudo hablamos de “los Fundadores” como si todos hubieran pensado igual, definitivamente ése no fue el caso con este grupo. Hubo enormes conflictos, debates, empujones, luchas y otras formas de vigoroso intercambio intelectual siendo y eso los convierte en elementos importantes en el surgimiento de los acuerdos constitucionales que llevaron a la nación hacia una independiente existencia de éxito. . Nadie consiguió exactamente lo que quería. Sin embargo, ese estado de contención, lejos de ser lamentable, en última instancia ha sido para nuestro bien porque ayudó a moldear el tipo de orden político que la Constitución buscaría establecer basándose en el reconocimiento del conflicto como un principio organizador fundamental.

¿Qué lo mantuvo todo unido e hizo posible que la nación soportara una serie de desafíos para el surgimiento de un Estados Unidos libre e independiente? ¿Qué tenían en común todas estas figuras? Pues  que eran conscientes de la grave y gloriosa tarea que la historia les había puesto por delante y entendían que esta tarea era una responsabilidad que no podían eludir. Sabían que ahora existía un pueblo americano con carácterísticas propias y que dependía de ellos diseñar un régimen político adecuado para el gobierno de ese pueblo, y que sus acciones determinarían en gran medida qué tipo de futuro les esperaba con este gran experimento.

Eran fundadores. Entendían la importancia de lo que estaban haciendo. Y sabían que eran Fundadores, líderes de ciudadanos en lugar de súbditos; comprendieron la magnitud de lo que necesitaban fundar. Estaban comprometidos con la creación de un régimen que protegiera los derechos y libertades de ciudadanos autónomos. También comprendían bien la fragilidad de tales acuerdos, de todas las repúblicas a lo largo de la historia, y entendían que cualquier cosa que mereciera la etiqueta de “experimento” estaba destinada a ser  arriesgada, una travesía en terreno desconocido y tan expuesta al fracaso como al éxito.

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Pues 250 años después, el experimento sigue adelante. Entre todos los Fundadores, hay 6 que destacan como líderes indispensabes para la Fundación de Estados Unidos. En libertad.org los denominamos: “Los 6 Magníficos”.


George Washington; Padre de la Nación

George Washington fue “el hombre indispensable” de la Fundación Americana. Fue el comandante militar que dirigió un heterogéneo Ejército Continental hasta la victoria frente a la más fuerte y mejor entrenada fuerza militar del mundo. Más que cualquier otra cosa, su respaldo personal a la nueva Constitución aseguró su aprobación final. Su elección a la presidencia (habiéndose diseñado el cargo pensando en él) fue esencial para el establecimiento de la nueva nación.

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John Adams: Atlas de la independencia de EE.UU.

Injustamente olvidado en el tiempo, John Adams es uno de los más grandes estadistas de Estados Unidos y jugó un papel central en la Fundación. Adams estuvo allí desde el principio y fue una de las voces más potentes a favor de la independencia en el Congreso Continental. John Adams es la mente pensante detrás la Revolución Americana y sin él no se habría declarado la independencia.

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Thomas Jefferson: La pluma de la libertad

Thomas Jefferson ocupa un lugar especial entre los americanos por ser el autor de las inmortales palabras de nuestra Declaración de Independencia. Con su magnífica pluma, Jefferson logró establecer la idea fundacional de Estados Unidos: Todos somos creados iguales y dotados de derechos inalienables como a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad. Como hijo de la Ilustración, al poner por escrito estas ideas completamente revolucionarias para la época para así llevarlas a la práctica, Jefferson transformó lo que habría sido un simple documento político más en una proclamación de los más elevados ideales de Estados Unidos y del espíritu humano.

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Alexander Hamilton: Arquitecto de la economía de EE.UU.

La historia de la vida de Alexander Hamilton es como menos simplemente extraordinaria. El único inmigrante entre los más destacados Fundadores y tan americano como el que más, Hamilton se levantaría desde estos humildes orígenes hasta convertirse en uno de los estadistas americanos más destacados. Defensor acérrimo de la libre empresa, Hamilton estableció los fundamentos de la expansión económica de Estados Unidos.

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Benjamin Franklin: El sabio de Estados Unidos

Es el sabio de América. Nacido en Boston en 1706, era más mayor que la mayoría de los Fundadores. Benjamin Franklin era científico e inventor, lo que le dio renombre internacional. Se convirtió en el americano más famoso del mundo, que puso su fama y prestigio al servicio de la causa fundadora.

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James Madison está considerado generalmente como el Padre de la Constitución de Estados Unidos. Ningún otro delegado estaba mejor preparado para la Convención Constitucional de 1787 y ninguno contribuyó más que Madison a dar forma a las ideas y al perfil del documento o a explicar su significado.

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Este artículo pertenece a la serie Principios Fundacionales

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Wilfred McClay