No es casualidad que Estados Unidos llegara a convertirse en el coloso que es hoy en día. Lo que sí es notable es que lo lograra en menos de 250 años. Detrás de la gran historia de éxito sin precedentes de esta joven nación se encuentran grandes conceptos clave que la definen, sobre los que se fundó y a los que debe el secreto de su triunfo. Porque debemos reconocer que su diseño es grandioso e inédito.
En la génesis de la idea americana está el principio fundamental de la libertad humana. Pero décadas de odio, indoctrinamiento y revisionismo marxista han convertido la historia de la Fundación de Estados Unidos –y de la civilización occidental en general—en algo irreconocible e injustamente distorsionado. En los artículos de Principios Fundacionales les contaremos la historia de la Fundación desde un ángulo positivo, haciendo hincapié en lo bueno, sin olvidar que lo malo también debe reseñarse. El futuro depende de entender el pasado.
Formulaciones como que el pueblo gobierna, que todos somos iguales, que tenemos derecho al fruto de nuestro trabajo, que podemos rezar, o no, según nuestras creencias, encierran poderosos principios que vieron su primigenia aplicación en la vida real a partir de 1776. Y desde entonces se esparcieron por la faz de la Tierra. Nuestra república sólo puede perdurar si los ciudadanos comprenden lo fundamental de estos principios. Una ciudadanía informada es clave si hemos de conservar las libertades que tanto apreciamos. Por ello, debemos entender el papel decisivo de la limitación del poder del gobierno para la protección de la libertad individual – de su libertad.
El siglo XVIII fue un período histórico muy significativo y lleno de acontecimientos decisivos en la historia humana: El Siglo de la Ilustración, el nacimiento de Estados Unidos, la publicación del libro fundamental de la economía moderna La riqueza de las naciones de Adam Smith, el inicio de la Revolución Industrial y el fracaso de la Revolución Francesa y su guillotina.
En ese siglo, el año 1776 es particularmente simbólico debido a dos eventos trascendentales, que ocurrieron en ese mismo año y que afectaron profundamente el curso de la humanidad: 1) El establecimiento de un nuevo sistema de gobierno con la independencia de Estados Unidos. 2) La publicación del libro de Smith, La riqueza de las naciones, que revolucionó la forma en que se veía la economía. Ambos eventos sentaron las bases del mundo moderno e influyeron en las formas de pensar, gobernar y actuar de incontables pueblos y naciones del planeta..
Los Padres Fundadores conocían la historia de la civilización occidental y se basaron en sus lecciones al lanzar su revolución por la libertad humana. El experimento americano se esbozó a partir de unos pocos principios simples pero revolucionarios y sin precedentes en su aplicación. Eran ideas arrancadas de las páginas de libros controvertidos, muy alejados del estatus de “fuentes acreditadas” en aquellos días. La aplicación de esas ideas a la gobernabilidad es lo que hace que Estados Unidos sea excepcional comparada con otras democracias. Ningún otro país se había atrevido a algo tan audaz e impropable como el autogobierno. Y para lograrlo le plantaron cara a Inglaterra, la potencia más grande del mundo en ese momento. Pero el ansia de libertad pudo más.
Para entender qué es Estados Unidos hace falta entender los extraordinarios principios en que se funda, por ejemplo, la libertad individual, la separación de poderes o el gobierno por consentimiento popular. En su época ¡era lo nunca visto! A fin de cuentas era un experimento. Fueron muy valientes los Padres Fundadores, que se lo jugaron todo—vida, honor y patrimonio, como dice la Decñaración de Independencia—para sacar su proyecto adelante. El lacerante tema de la esclavitud no se pudo resolver durante los años de la Declaración, Pero ésta sentó las bases para su abolición. Los Fundadores no eran seres humanos erfectos y tuvieron que enfrentarse a rivalidades, desacuerdos y compromisos. Pero el producto de su esfuerzo conjunto convierte al proyecto en hazaña. Quizá haríamos bien si analizaramos la Fundación centrádonos no en la personalidad de los Fundadores sino en sus roles como estadistas.
A punto de cumplir 250 años de la Declaración de Undependencia, se sabe que mantener la república es una lucha constante y nunca extenta de controversia, pero hasta hoy exitosa.A los Fundadores les alegraría saber que su experimento funciona y que sigue adelante en busca constante de una unión más perfecta.
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