Socialismo del Siglo XXI
Qué hacer ante la creciente popularidad del fracasado modelo socialista
Publicado por
Brad Wenstrup
La libertad no podrá ganar en soledad, si nadie defiende y explica su posición y sus beneficios. Leer más
Socialismo = Vivir haciendo cola
Publicado por
José Luis Vallenilla
Simplificando se puede decir que el socialismo es igual a vivir haciendo cola. Una manera gráfica que es obvia para cualquiera es la proliferación de las colas bajo el sistema socialista. Leer más
Venezuela: Hasta las vacas se escapan de allí
Publicado por
Emilio J. Cárdenas
Sin quererlo por supuesto, Venezuela está cumpliendo una notable función educativa, aunque impensada: La de demostrar, más allá de toda duda posible, hasta qué punto el modelo del marxismo económico arruina inevitablemente a las naciones. Y hunde a sus pueblos en una irremediable miseria. Leer más
América Latina y sus venas abiertas
Publicado por
Manuel Hinds
Chávez y sus colegas, los Castro, la Kirchner, Correa y tantos otros mal llamados izquierdistas han inyectado odio en América Latina y la han saqueado en los siglos XX y XXI, en procesos de desangramiento que todavía han dejado las venas abiertas en la región. Leer más
El infierno venezolano y su socialismo
Publicado por
David Muñoz
Venezuela es uno de los países con menos libertad económica del mundo, precisamente por la persecución a todo aquello que huela a mercado y liberalismo económico; imponiendo siempre la voluntad del gobernante, adorador del Estado, manejado a su antojo. Leer más
El cuento de hadas socialista
Publicado por
Javier Paz García
La historia no es para nada favorable al cuento de hadas socialista. Ninguna otra forma de gobierno ha matado más gente y los países que siguieron la senda socialista (Rusia, China, Corea del Norte, Alemania Oriental, Cuba, por citar algunos) no solo que no prosperaron, sino que retrocedieron económicamente y además destruyeron la libertad y… Leer más
La paradoja: Comunista = Buena persona
Publicado por
Santiago Navajas
El comunismo es una religión política, con sus santos y sus inquisidores, sus dogmas y sus rituales, sus himnos y sus templos, su promesa de “asaltar el cielo” y su concreción de hundir al enemigo en el gulag. Ser comunista no es que signifique ser bueno, sino ser radicalmente bueno. Leer más